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Paridad y reelección, la nueva batalla

En las elecciones del 2018 la postulación de candidatas mujeres para cumplir con la paridad de género en alcaldías se topará con la posibilidad de reelección de los presidentes municipales que están actualmente en el poder

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La reforma político electoral del 2014 no contempló la paridad de género en los municipios, y en algunos casos se resolvió haciendo uso de ‘juanitas’
La CIDH recomendó garantizar el derecho de las mujeres a tener participación en el poder en todos los niveles, pero en las elecciones del 2015 los partidos políticos no respetaron el reparto de candidaturas
Para la paridad horizontal o transversal, las mujeres deberían tener acceso a las candidaturas en la mitad de los municipios de un estado
El Congreso de Nuevo León pretende omitir la obligación de paridad y/o poner candados
Expertos y autoridades en el tema electoral coinciden en que la perspectiva de género llevará mano sobre la reelección por ser política pública transversal
“Si en un momento dado tu derecho a la reelección está de frente contra un derecho de paridad, tendrá forzosamente que cumplirse el de paridad”
Marcia Garza Robles
Magistrada presidenta del Tribunal Electoral de Tamaulipas
“Hay un municipio donde entran el esposo y la presidenta a la oficina, y la presidenta se sienta en el sillón a chatear, a facebookear, y el esposo se pone a despachar; ya nada más le dice ‘fírmale aquí, hazle acá’”
Josefina Meza
Presidenta del Frente Político Nacional de Mujeres

De cara a la elección del 2018, la reforma electoral enfrentará la que será una de sus más duras batallas: la de dar igualdad a las mujeres.

El próximo año, las mujeres deberán subir nuevamente al ring para pelear que se respeten sus derechos de acceso al poder.

La paridad de género en las diputaciones locales y los municipios podría toparse con pared en varios estados del país por el deseo de reelección de los alcaldes varones que hoy están en funciones.

Algunos de los municipios más importantes del país están gobernados por hombres que buscarán la reelección el siguiente año. Esto chocará con la obligación de los partidos políticos para otorgar candidaturas con paridad de género.

Los partidos podrían verse obligados a frenar a un presidente municipal que quiera reelegirse, por la obligación de darle la candidatura a una mujer.

En el caso de las diputaciones locales, la aspiración de las mujeres a ocupar una curul en el Congreso local podría terminar si el varón que la ocupa en este momento es apoyado por su partido para buscar la reelección.

Para brincar ese obstáculo, los partidos políticos podrían enviar a las mujeres como candidatas en municipios o distritos poco competitivos y sin relevancia en la vida de las entidades; una paridad simulada. Los casos se deberán resolver nuevamente en tribunales.

Algunos estados que no tienen regulada la paridad de género en sus leyes electorales, buscan modificar su normatividad en este mes, porque es la fecha límite para aprobar la legislación que aplicará en el 2018.

En esas leyes buscan reglamentar la participación de las mujeres en las elecciones, pero podrían no hacerlo con el mejor interés de garantizar la paridad, sino para intentar proteger el lugar de los varones que hoy gobiernan los municipios más importantes de las entidades y que en 2018 conformarán la primer generación de políticos que puedan reelegirse.

La reforma político electoral del 2014 no contempló la paridad de género en los municipios, lo que resultó en una andanada de juicios para buscar que se aplicara a esa elección.

En algunos casos se resolvió haciendo uso del recurso de “juanitas”: se nominó a las esposas de los candidatos originales y hoy son algunos de ellos quienes ejercen el poder de facto, aunque la mujer sea la alcaldesa ante la sociedad.

El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) estableció jurisprudencia para que sí se aplique a las elecciones municipales, pero no determinó ninguna regla que deba seguirse para una paridad más efectiva, donde las mujeres tengan acceso a ayuntamientos importantes o a gobernar al mismo número de ciudadanos que los hombres.

Hoy, los institutos electorales de los estados tienen la facultad de establecer acuerdos para fijar las reglas en que se deben otorgar las candidaturas a las mujeres; pero si el cambio llega primero a la ley, las reglas serán las que haya fijado el Congreso. En algunos casos, el PRI y el PAN buscan proteger a los alcaldes varones en funciones.

Y aunque es previsible que nuevamente haya juicios de impugnación contra las medidas que envíen a las mujeres a los polos electorales, habrá también quienes vean dañados sus derechos para ser reelectos. Vaya dilema.

Voto 2018

Además del presidente de la República, el próximo año estarán en juego:

>> 3,447

Cargos de elección popular

>> 984

Diputados locales

>> 500

Diputados

>> 25

Estados elegirán alcaldes

>> 128

Senadores

>> 2,226

Ayuntamientos

>> 8

Gobernadores

>> 16

Nuevos alcaldes de la Ciudad de México

Lo que está en juego

En el año 2018 se elegirá mucho más que un nuevo presidente de la República.

Estarán en juego un total de 3 mil 447 cargos de elección popular. A nivel federal se elegirá a un presidente; 500 diputados; y 128 senadores.

También habrá elecciones locales en 30 entidades federativas –menos en Baja California y Nayarit, que solo irán a las urnas para la elección federal.

En total, se votará por 8 gobernadores en Chiapas, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Puebla, Tabasco, Veracruz y Yucatán; además del jefe de gobierno de la Ciudad de México.

Un total de 27 estados renovarán sus congresos locales, por lo que elegirán a 984 diputados. Y se votará a nuevos alcaldes en 25 estados, haciendo un total de 2 mil 226 ayuntamientos –contando los 417 de Oaxaca que se rige por usos y costumbres-; además de los 16 nuevos alcaldes de la Ciudad de México.

En 2018 será la primera vez que en estos estados se pueda aplicar la reelección a quienes hoy están en los cargos de diputados locales y presidentes municipales y quieran buscarlo por un segundo periodo.

Falta regulación

La reforma político electoral del año 2014 introdujo nuevas figuras al sistema político mexicano. Entre ellas, las candidaturas independientes, la reelección y la paridad de género en la elección de legisladores.

A partir de ese momento, los partidos políticos están obligados a registrar al mismo número de mujeres y de hombres a las candidaturas legislativas.

Sin embargo, el Congreso de la Unión omitió hacer extensiva la obligación de esta paridad para los ayuntamientos, a pesar de que organismos internacionales obligaban a México a garantizarla.

La recomendación de la Organización de las Naciones Unidas y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) siempre fue la misma: se debía garantizar el derecho de las mujeres a tener participación en el poder en todos los niveles: federal, estatal y municipal.

 
 

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